La Magia de las Sombras

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Petitabruixa
Málaga, Spain
Tarotista profesional, he aprendido, por herencia, el Tarot Evolutivo que te ayuda a crecer en la vida. Considero el Tarot como un guía, amigo y consejero. Asimismo, creo en la Magia y en sus rituales siempre en fin de bien. Soy una bruja Wicca ecléctica que trabaja con velas, inciensos, piedras, etc. y con los elementos de la Naturaleza. Deseo que la Diosa derrame bendiciones como pétalos en tu corazón... Si tienes cualquier consulta puedes contactar conmigo en petitabruixa(arroba)gmail(punto)com. Estaré encantada de atenderte.
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martes, mayo 30, 2006

Bendición Wicca para un recién nacido

A Wiccan Blessing for a Newborn

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"Blessed be your breath.
May your breathing be deep and relaxed.
May you breathe in power with every breath you take.
Blessed Be each breath you take.

Blessed be the fire inside you.
May your will be unbroken.
And may it be as strong as fire, and as supple.
May your will be as strong as water, and as supple.
May your passions burn truly and free.
Blessed be your fire, may it burn strong.

Blessed be the waters of your life.
May your blood be strong.
May the flow from your loin be joyful and fertile.
Blessed be all your life-waters.
Blessed be the earth of your body.
May your muscles be strong and fearless.
May your heart beat with love, soul, vigour and courage.
Blessed be your body which is the body of a God.

Blessed be your spirit.
May you always have health in spirit.
May you be whole.
Blessed be your spirit.

May you always have community.

May you be prosperous in all ways.

May you love and be loved.

May your voice --
both your complaints and your special offerings to the world --
be truly heard.

May you always be surrounded by the warmth of family & community.
May you know the innate goodness of your being.

Blessed Be."

Francesca De Grandis, copyright 1996

viernes, mayo 19, 2006

El Jardín Mágico

El uso de las hierbas se remonta a la Antigüedad. En la Prehistoria, los hombres las utilizaban para aderezar la carne de los animales que cazaban y a su vez, para ritos simbólicos. En bebidas, como amuletos y como ofrenda a los dioses.

Sabemos que cada hierba tiene una vibración especial a nivel energético que la hace diferente a cualquier otra. Los árboles, arbustos, plantas aromáticas y las flores pueden usarse como material para rituales mágicos. Y en la Wicca se pueden utilizar tanto frescas como secas.

A pesar del paso del tiempo, las propiedades curativas de las hierbas medicinales no han cambiado. Las plantas que curaban hace cinco mil años atrás siguen conservando su poder. En aquellos tiempos, brujas y médicos debían conocer cada una de ellas, saber distinguirlas y administrarlas. La gente acudía a ellos para remediar sus males y, en consecuencia, quien conocía en profundidad el mundo de las hierbas, poseía un poder sanador sin igual. En muchas partes del mundo y en diferentes épocas, existieron sanadores que dedicaron toda su vida a estudiarlas, a trabajar con ellas y a respetarlas. Sus vidas transcurrían en los bosques elaborando medicinas. Todo su saber era recogido para que evitar que se perdiera y así ha llegado hasta nuestros días.
Como dice Rangonni, en su manual wicca sobre las hierbas: “ La magia que deriva de la Diosa consiste especialmente en obtener poder y energía de lo que encontramos en la naturaleza, para luego utilizarlos con un fín específico. Desde hace siglos, las hierbas son una fuente privilegiada, ya que son emanaciones directas del cuerpo de la Diosa”.

Quiero hacer hincapié en que no debemos olvidar que si esa sabiduría nos ha llegado a través del tiempo es debido a vidas sacrificadas de mujeres y hombres cuyos nombres no sabremos jamás. Gran parte de ese reconocimiento debería ser para las brujas y herbolarias que fueron las que empezaron el trabajo de aprendizaje y conocimiento de las hierbas y sus cualidades. La aparición de los doctores en medicina (hombres solamente ya que, hasta muy recientemente, la mujer no podía acceder a dichos estudios), apoyados institucionalmente, les restó ese reconocimiento y aquellos se aprovecharon de la situación. La Inquisición y la quema de brujas hicieron el resto.

Muchas de las medicinas que usamos en la actualidad deben su existencia a hierbas, plantas y árboles. La industria farmacéutica, que es uno de los sectores más beneficiosos que existen (especialmente en Estados Unidos), sintetiza los productos naturales porque no pueden patentar las substancias que se encuentran en las hierbas, las cuales nos pertenecen a todos. A menudo, crean meras copias de esas sustancias para sacar provecho económico. Y si esas copias crean efectos secundarios, se abre el camino para inventar medicamentos que los contrarresten.
Por todo ello, debemos ser responsables de nuestra propia salud y encontrar las alternativas naturales que suelen ser más beneficiosas si nos tomamos el tiempo de aprender, investigar y comprender la naturaleza de nuestras dolencias y las sustancias que nos pueden curar.

Evidentemente, es recomendable buscar la ayuda de un profesional de la salud, cuya especialidad sean las hierbas, y ayudarse con lecturas sin despreciar el sentido común. La utilización de hierbas no debe sustituir el consejo de la medicina tradicional en ningún caso. Sugiero que busquemos la apropiada combinación entre la medicina natural y la medicina oficial.

Volviendo a su uso mágico Wicca, toda bruja debería, en la medida de lo posible, poseer un jardín de hierbas para poder llevar a cabo rituales, amuletos, aceites aromáticos, tés, preparados para baños, etc.
Las hierbas, como los seres humanos, están regidas por un planeta y un elemento. Es lo que llamamos correspondencia herbal y es importante para llevar a cabo un hechizo de magia.
Es realmente interesante poder plantar un@ mism@ las semillas y cuidar de las plantas porque nuestras propias energias se mezclan con las de las hierbas. Como si tomaran nuestra aura, por decirlo de alguna manera. Muchos maestros lo recomiendan aunque sea en un balcón o terraza, aunque a veces esto no es fácil de llevar a cabo.
De hecho, las hierbas deben estar situadas dentro de unas “fronteras” como el altar, un círculo mágico, un rincón especial de tu casa para definir un territorio en el que trabajar tu magia. Recuerda usarlas también para darle ese punto de sabor a tus platos. Tienen un sabor estupendo y efectos benéficos para nuestra salud.
Las plantas, aún las llamadas “malas hierbas”, deben ser respetadas. No existen las malas hierbas, de hecho. Por ejemplo, se dice que el diente de león es una mala hierba porque crece fácilmente en cualquier lugar, y sin embargo, tiene interesantes propiedades curativas.

Por tanto, primero, procederemos a seleccionar las plantas que queremos cultivar. Mentalmente, iremos diseñando nuestro jardín que tendrá una forma de laberinto porque el círculo del cual partirá, es un símbolo de fecundidad, reencarnación y eternidad. Podemos ser más imaginativ@s y crear un jardín con una forma que nos guste como la luna, una estrella, etc. O algún símbolo o forma que nos atraiga o con el que nos sintamos en armonía. Aparte del sentido de la estética, de lo que se trata, primordialmente, es de lograr un jardín en el que podamos invocar las fuerzas que necesitamos que habiten en él para que las plantas tengan un poder mágico.
En el caso de que nos decidamos por la forma circular, rodearemos el jardín con una gruesa cuerda y ataremos sus extremos para que el círculo quede sellado. Aparte, con una brújula marcaremos los puntos cardinales, señalando el Norte con un guijarro más grande (en cada punto cardinal pondremos un guijarro o una señal). Hay brujas que trabajan con el Este como referencia. En ese caso, ese sería el punto cardinal más importante.

La noche del día en que hayamos construído nuestro pequeño vergel, colocaremos velas, siempre fuera del círculo pero cerca de él, clavadas en la tierra. Podemos también usar lamparillas o linternas si el tiempo no es propicio. Lo haremos siguiendo el sentido de las agujas del reloj. Con nuestro athame, desde el centro del círculo, mirando al Norte y alzando los brazos, invocaremos a los cuatro elementos para que bendigan el jardín. Después de haber llamado a los poderes de los cuatro puntos cardinales, volveremos a situarnos mirando hacia el Norte. Entonces, trazaremos con el athame , el pentagrama dentro del círculo. Después, en la parte media del pentagrama, dibujaremos un circulo encarado al Norte, dos segmentos de círculo que representen a la Luna Creciente, uno al Este y otro al Oeste, y entre los dos, un triángulo cuyo vértice superior apunte al Sur.
Posteriormente, nos sentaremos y nos relajaremos. Muy concentrados en este ritual, contaremos hasta nueve latidos de nuestro corazón. En ese instante, nuestro jardín quedará bendecido.

Apagaremos las velas (sin soplar), desde el Norte y en el sentido de las agujas del reloj. Con nuestro athame cortaremos una rama de abedul o fresno. En caso de que no hubiera ninguno cerca, cualquier árbol nos valdría. Antes de cortar la rama, pediremos permiso al árbol y le explicaremos, con mucho respeto, porqué necesitamos de su ayuda. Sabemos que cada vez que se toma alguna cosa de la Naturaleza, debemos dar a cambio alguna cosa. Se entiende como un intercambio equitativo. Se puede dejar pan, una moneda, un cristal, una oración, una poesía, un dibujo…Lo enterraremos bajo su copa, cerca del árbol.
Una escoba también puede servirnos pero sería mejor que usásemos una hecha o preparada para este rito. Desde el Norte, fuera del círculo, barreremos los símbolos. Siempre en sentido de las agujas del reloj y rodeando el círculo. Recogeremos la cuerda y las velas y los pondremos a buen recaudo. Abandonaremos el lugar. A la mañana siguiente, podrás observar que todavía quedan restos de los símbolos que dibujaste o, a veces, algunos diferentes. En una copa pondremos un poco de sidra y desde el mismo centro del jardín, empaparemos la tierra. Esta bebida prepara la tierra para ser plantada.
Durante tres días, el jardín no deberá ser pisado. No dejaremos que los animales se acerquen ni que los humanos lo pisoteen. La tierra bendecida atraerá a los animales por su buena vibración y, en consecuencia, vigilaremos a nuestras mascotas durante ese tiempo. Al cuarto día, plantaremos.

Beltane es la época más propicia para crear el jardín porque es la fiesta del despertar de la Tierra, cuando el Dios es joven y fecunda a la a la Diosa. Fruto de su amor y de su virilidad y feminidad, la Tierra renace.

Así pues, pensaremos en aquellas hierbas que usamos en nuestros rituales, principalmente. Y las regaremos, estaremos pendientes de hongos u otras plagas. Vamos a dedicarles nuestro tiempo y un poco de mimo. Procuraremos regar las plantas con agua de lluvia o en su caso, con agua mineral. Hablaremos a las semillas y a las plantas y visualizaremos cómo será nuestro jardín porque tal y cómo lo imaginemos, lo obtendremos. Nosotros construímos, con nuestras proyecciones y pensamientos, nuestro mundo.

Cuando las hierbas hayan crecido y estén sanas y robustas, con abundante follaje, cosecharemos. Cuando deshojemos, pondremos una parte de las hojas a secar pero no dejaremos la planta desnuda.

Para ahuyentar los insectos, una noche de Luna Llena en Géminis, Virgo, Acuario o Leo , rodearemos las plantitas con cayena. El olor de la ruda también los mantiene a distancia y, en última instancia, siempre podemos hacernos con un insecticida orgánico.
En relación a las babosas, en Luna Nueva, enterraremos un muñeco pequeño con su aspecto en un lado del jardín y desaparecerán.
Una buena idea sería hablar con estos pequeños animales e invitarles a marcharse amablemente o bien hacer el jardín un poco más grande, plantar más cantidad de hierbas y compartirlas con ellos. Haz lo que el instinto te diga. Pero, como norma principal, jamás utilizaremos veneno.

Como brujas podemos proteger nuestro jardín tal y como cuenta una antigua tradición. Colocaremos tres plantas que den flores rojas vigilándolo.

En invierno, cubriremos el jardín con una capa de hojas y paja para evitar que las heladas maten las hierbas. Vigilaremos que el tiempo sea ya crudo porque sino, algún roedor podría encontrar una cálida y fantástica casa en ese manto y nos quedaríamos sin plantas.

Cualquier poda se hará en Luna menguante siguiendo el sentido de las agujas del reloj.
Una vez al mes, mejor en Luna Llena, camina por fuera del jardín y dibuja un círculo alrededor de cada planta con el athame. Asegúrate de que el círculo quede perfectamente cerrado. Lo dibujaremos en el sentido de las agujas del reloj. Esto ayuda a conservar los poderes dentro de las hojas y raíces.

Puede ocurrir que no dispongamos de un espacio para cultivar nuestras flores por mil razones diferentes. En ese caso, podemos cuidar de una sola planta que nos guste o precisemos o bien, cultivar un jardín interior. Usaremos tiestos de cerámica, intentaremos que les toque el sol, con exposiciones breves que iremos alargando y las mojaremos delicadamente una vez por semana, en el atardecer o muy temprano, cuando el sol todavía no ha despuntado.

Cuando procedamos a cortar sus hojas, podemos decir una pequeña oración de agradecimiento y no abusaremos. Cortaremos aquello que necesitemos, solamente. En la base de la hierba dejaremos un poco de vino, leche, comida, cereales, cuarzos. Una ofrenda de agradecimiento por el servicio que nos prestan.

Las herboristerías también pueden ser nuestras aliadas. Muchos comerciantes venden hierbas que proceden de cultivos ecológicos. Es interesante contar con un herborista de confianza, tanto para conseguir semillas como para profundizar en las propiedades de las plantas.

Algunas plantas no requieren especiales cuidados como el romero, la salvia, la menta, la lavanda, la albahaca. Lo ideal sería documentarse debidamente para saber las necesidades específicas de cada planta, sus características, la distancia que debe guardar con otras plantas con las que no se lleva bien, entre otras cosas. Por ejemplo, la albahaca debe cuidarse a solas, mientras que la menta y el perejil combinan bien juntos, etc. Al principio hay que experimentar con plantas conocidas. Además, una buena tarea es la observación. Respetaremos el entorno natural y, por tanto, plantaremos hierbas que se adecuen al clima y la geografía donde vivamos. Sólo así podrán desprender sus vibraciones. Sólo así podrán utilizarse para la magia.

Podríamos decir que las hierbas fundamentales son acebo, artemisa, hierba de San Juan, menta, pino, lavanda, romero, rosa y salvia. Esa sería la “farmacia” o herbario de una bruja.

En definitiva un jardín mágico es un punto donde la energía fluye y las plantas, como seres vivos, crecen y se desarrollan.

En cuanto al secado, es un trabajo fácil. Las hojas serán cortadas con tijeras y las recogeremos en manojos atándolas con una cuerda y dejándolas secar al aire en un día atemperado. Si hay humedad en el ambiente, el secado lo haremos en el interior de la casa para evitar el moho.
Otra manera de proceder al secado es disponerlas dentro de una pequeña bolsa de papel para que, al secarse, no perdamos ninguna hoja y colgarlas con pinzas. Nunca lo haremos bajo los rayos directos del sol.
Una tercera opción sería recoger las hojas y colocarlas entre dos capas de papel de cocina liso dentro de unas hojas de papel de periódico y, todo ello, entre dos cartones. Iremos cambiando, cada cierto tiempo, tanto unos como otros papeles y, encima, colocaremos un peso para que no se arruguen. Este tipo de secado es esencial para conseguir unas bellas flores secas.

Una vez secas las hierbas, las desmenuzaremos con un molinillo o a mano. Hay brujas que las desmigajan hasta convertirlas en polvo mientras que otras, prefieren obtener trocitos más grandes. En todo caso, guardaremos las hierbas en tarritos o frascos pequeños. Su textura, color y poder se mantendrán intactos a lo largo del tiempo.
Esas hierbas, ya preparadas, se aprovecharán para reforzar un ritual, untar velas, hacer saquitos, protecciones, usarlas en vaporizaciones, en ritos de purificación y un sinfín de usos más.
Espero que este artículo os haya sido útil y que os animéis a crear vuestro propio jardín mágico.

Feliz encuentro, feliz partida, feliz reencuentro!

Petitabruixa.

***Bibliografía:
“Magia Wicca” de Christopher Wallace.
“Wicca: Manual de la bruja buena” de L. Rangoni.
“Enciclopedia de las hierbas mágicas” de Scott Cunningham.

lunes, mayo 15, 2006

La Diosa Madre

Soy...

Porque soy la primera y la última.
Soy aquella que recibe los honores.
Y la que es despreciada.
Soy la prostituta y la santa.
Soy la esposa y la virgen.
Soy la madre y la hija.
Soy el miembro de mi madre.
Soy la que es estéril
y muchos son sus hijos.
Soy la que posee unas grandes nupcias
y no ha tomado marido.
Soy la comadrona
y aquella que no da a luz.
Soy el alivio de mis dolores.
Soy la esposa y el esposo
y es mi marido quien me trajo al mundo.
Soy la madre de mi padre
y la hermana de mi marido,
y él es mi progenie.
Escuchadme:
soy aquella que ha caído en desgracia
y la que es grande.

La Gran Diosa Madre Tierra


(Texto de Nag Hammadi-Es la colección de doce códices de papiro con tapas de cuero que fueron casualmente descubiertos en 1945 en el alto Egipto, junto a la antigua aldea de Quenoboskion, a unos diez kilómetros de la moderna ciudad de Nag Hammadi. Actualmente se conservan en el Museo Copto de El Cairo, y se suelen designar con las siglas NHC (Nag Hammadi Codices). A la misma colección se suelen asignar otros tres códices conocidos desde el siglo XVIII que se encuentran en Londres (Codex Askewianus, normalmente conocido como Pistis Sophia), Oxford (Codex Brucianus) y Berlín (Códex Berolinensis). Estos tres códices, aunque son más tardíos proceden de la misma zona.
Esos códices contienen unas cincuenta obras escritas en copto. En NHC están representados los géneros más diversos: tratados teológicos y filosóficos, apocalipsis, evangelios, oraciones, hechos de apóstoles, cartas, etc. de franca orientación gnóstica y considerados por la Iglesia Católica como apócrifos.)

lunes, mayo 08, 2006

Piedras que nos ayudan: La Calcedonia.

Energía: Receptiva.
Planeta: Luna.
Elemento: Agua.
Signo: Sagitario.
Poderes: Paz, prevención de accidentes, amuleto contra las pesadillas, protección en general y en los viajes (especialmente), lactancia y suerte.

La utilidad que se le ha dado a los cuarzos desde el punto de vista espiritual proviene de que se le atribuyen propiedades energéticas capaces de influir en la vida de las personas, especialmente en su salud. En la antigüedad, este valor era quizás más simbólico o mágico. Con el tiempo, se ha profundizado y se han llegado a conocer características importantes. Las piedras, tanto de joyería como las opacas rocas campesinas, son parte de la madre tierra.

Existe una relación entre las gemas y las estrellas , ya que la luz y la vibración de cada piedra guarda analogía con una estrella. Ello nos hace recordar el concepto de Hermes: “Todo lo que es arriba es abajo”.

Cada signo del zodíaco tiene su gema o sus gemas afines. Aparte del cuarzo y de las piedras que podamos relacionar con nuestro horóscopo, existen muchas más con propiedades reconocidas. La luz de cada piedra emite vibraciones que influyen en los seres vivos.

Sabemos que las culturas ancestrales le otorgaban propiedades energéticas significativas. Por ello muchas terapias contemplan al cuarzo como un conductor de las energías curativas. De ahí surge la gemoterapia. Tener en la mano una gema ejerce en una persona un sentimiento, una sensación más profunda que se siente pero no puede explicarse.

En los libros sagrados de la India, como el ayurveda (veda de la vida), los cristales están presentes como seres vivos; en cada uno de ellos habita un deva, comandado por un espíritu de la naturaleza. Estos devas son los encargados de la formación de la gemas o cristales, son los que canalizan las energías cósmicas y geomagnéticas a través de ellas, y en la práctica de la meditación hacemos contactos con estos seres dévicos para poder programar en diferentes funciones sanadoras y armonizadoras de estas gemas y cristales.
Es tan increíble el efecto de las gemas en algunas enfermedades que muchos médicos y sobre todo aquellos que practican acupuntura, naturópatas, los profesionales que se dedican a la medicina holística, han recuperado la utilización de las gemas con mucho éxito.

Los cristales son sanadores porque interactúan en los distintos cuerpos (físico, emocional, mental y espiritual) permitiéndonos acceder a la multidimensionalidad que somos. Esto, a su vez, nos permite integrarnos en todos nuestros aspectos. Además, por ser seres del reino más antiguo (el mineral) actúan muy profundo, van en búsqueda de la causa. La enfermedad, cuando impacta en el cuerpo físico, ya ha pasado anteriormente por nuestros otros 3 cuerpos etéricos. Por ello, si usamos con asiduidad las gemas podemos mantener un estado de salud realmente bueno.

El cuarzo tiene la virtud de amplificar la energía y se usa para potenciar la energía de otras piedras curativas. Es una piedra muy sensible y afín a la energía y a la emoción humana, lo que lo hace fácilmente programable. Las piedras y los metales son llaves que podemos utilizar para abrir nuestro potencial como seres humanos. Nos armonizan con los poderes creadores de las piedras, con nosotros mismos, con la Tierra y con el Universo.
El ser humano además de cuerpo físico posee otros cuerpos energéticos mucho más sutiles que no son apreciados por la visión. Dichos cuerpos son: Vital o Etérico (el que proporciona la actividad y vitalidad al cuerpo físico), Astral o Emocional (el que genera nuestros deseos, sentimientos y emociones), Mental (donde se originan todas nuestras ideas y pensamientos). Estos cuerpos disponen de siete puntos centrales llamados Chakras y están reflejados a lo largo de nuestra columna vertebral.

Volviendo a la piedra que nos ocupa, debemos saber que su nombre proviene de Calcedonia, antigua ciudad de Bitinia (Asia Menor), en la boca del Bósforo. En la actualidad, todavía hay explotaciones en marcha de calcedonia en esta zona. Aunque también se la encuentra en Brasil, Uruguay, Argentina, Madagascar, India, Namibia, Islandia y Austria.
Los tibetanos la veneraban como símbolo de la flor de loto. En otras culturas fue trabajada en joyería artística o usada como amuleto. Los druidas estaban convencidos de que era el remedio más adecuado para alejar a los espíritus demoníacos.
Sabemos que en la Edad Media le daban este nombre a una piedra amarillenta pero ignoramos si era el mismo material. Se utilizaba para aliviar los problemas odontológicos, una vez molida y mezclada con hidromiel. Asimismo, junto con cera de abeja, se fabricaban cataplasmas para bajar la fiebre.

Es una variedad del cuarzo. Su base química es un anhídrido doble de silicio y aluminio (Sio2Al) pero la unión de otros componentes le da tonos diferentes. Es un mineral formado por una variedad de sílice microcristalina, a menudo translúcida y que, por lo general, toma un veteado de colores vivos muy vistosos. Su estructura es fibrosa
con fractura desigual. Frecuentemente presenta aspecto lechoso o turbio. Sus colores y dibujos causan preciosos efectos que en ocasiones se cotizan muy bien a nivel comercial. De hecho, no es una piedra única sino una gran familia, en que se incluyen ágatas, cornalinas, heliótropos, sardos, ónices, sardónices, crisopasas, plasmas y práseos.

Su sistema cristalino es romboédrico y su génesis deriva de la sedimentación o de las erupciones volcánicas. Se puede obtener en filones en rocas del tipo metamórfico, nódulos en forma de riñón o estalactitas y/o estalagmitas formadas en cuevas. La calcedonia común se presenta, a veces, con agua en su interior procedente de la evaporación de las corrientes subterráneas.

Los colores de esta piedra abarcan toda la gama del azul hasta el gris. Comúnmente la encontramos de color azul grisáceo claro o un celeste muy blanquecino.
La calcedonia es conocida como la piedra del amor maternal. Se le asocian la caridad, la generosidad, el altruismo, la preocupación por los otros. Algunos afirman que tiene la cualidad de aumentar la secreción de leche de las glándulas mamarias. En Italia, las madres la suelen usar por ese motivo.

Es una piedra que aporta serenidad y por ello es apropiada para las personas que trabajan en circunstancias peligrosas. Esa tranquilidad que emana es muy acertada para las personas impulsivas y los niños hiperactivos.

Estimula la creatividad y la imaginación. Para las depresiones, la falta de energía, y la melancolía es muy indicada (en general, para todas las enfermedades mentales). Absorbe las energías negativas y da facilidad de palabra, coraje para avanzar y para hacernos oír. Ahuyenta las angustias y las ansiedades de nuestro entorno. Despeja la mente en los momentos en que no encontramos salida a nuestros problemas. También se usa para alejar los ataques psíquicos y la magia negra.

Nos infunde la energía necesaria para que la verdad surja de nosotros por medio de la palabra y fortalece nuestra voz. Por ello y por su color azul se la relaciona con el chakra laríngeo.

A las personas que se suelen expresar con ira, las calma y las ayuda a expresarse correctamente. También es sedante para los niños que suelen padecer de insomnio. Aleja las pesadillas, las visiones nocturnas y el temor a la oscuridad

Se usa como febrífugo y anticonvulsivo. Así pues, es muy indicada para la epilepsia.

Activa la disolución de cálculos renales. Es recomendable para la arteriosclerosis y cuando tenemos ácido láctico en los músculos (calambres). Ayuda a recuperarse de enfermedades crónicas y es un buen amuleto para que las intervenciones quirúrgicas se desarrollen con éxito.

Se la ha relacionado siempre con la justicia. Trasmite suerte en los pleitos y ayuda a ganar procesos y causas. En el Renacimiento era común esculpir en las calcedonias, una figura de un hombre con la mano derecha en alto para dar suerte en los asuntos judiciales. Se decía que daba tranquilidad, seguridad y salud.

En temas políticos, ayuda al que la lleva, sobre todo en tiempos muy agitados.

Vinculada a los viajes, es conocida por ser un buen amuleto de protección en este apartado. Muchas personas suelen dejar una calcedonia en su maleta afín de asegurarse el éxito, el bienestar y la suerte durante sus trayectos. Evita las caídas y los tropiezos.

Abre, estimula y fortalece el chakra del entrecejo. Por consiguiente da luz y clarividencia. Excelente para las personas que trabajan con el Tarot, etc.

Es la piedra de Sagitario pero beneficia asimismo a Piscis, Escorpio, Libra, Virgo, Cáncer y Aries.

Si queremos vencer nuestras inseguridades o nuestra timidez, podemos colgarnos del cuello una calcedonia engarzada.

Si padecemos de intranquilidad o nos encontramos depresivos, colocaremos una calcedonia durante diez minutos diarios en el entrecejo. Nos mantendremos acostad@s y relajad@s.

Si tenemos problemas de timidez o no somos capaces de expresarnos con claridad, nos pondremos una calcedonia durante diez minutos diarios en la garganta. Nos mantendremos acostad@s y en estado de relajación. Será una ayuda, asimismo, para poder perdonar a los que nos rodean y a nosotr@s mismos.

Para que seamos más agradecid@s con lo que nos depara la vida, nuestro amor fluya y estimulemos nuestra comprensión, colocaremos una calcedonia, unos diez minutos diarios, en el centro del pecho a la altura del corazón, acostad@s y en estado de relajación.

Para paliar y prevenir todos los problemas con los riñones y aparato reproductor y urinario, mantendremos una calcedonia durante diez minutos diarios, dos dedos por debajo del ombligo. Relajad@s y acostad@s.
Estas son algunas de las aplicaciones que tiene pero existen muchas más.


En la Wicca está relacionada con el elemento aire, que es el encargado del pensamiento y la palabra. Agudiza nuestra mente, aumenta nuestra creatividad, nos aconseja e inspira.

Poned, pues, una calcedonia en vuestra vida!

Que vuestro camino se vea colmado de Bendiciones!

Petitabruixa

***Bibliografía:
-“Diccionario Tikal de las piedras que curan” de José Alcaráz
-“La magia de los cristales” de Robert Garret.




martes, mayo 02, 2006

La Rede Wicca

La Rede of the Wiccae/Credo Wicca (Version completa)

Seguir las leyes Wicca debemos,

en perfecto amor y perfecta confianza...
vivir y dejar vivir,
justamente dar y recibir.
Tres veces el círculo haz de trazar
para a los espíritus malignos así hechar
siempre al hechizo finalizar;
Debe al decir, el hechizo rimar,
de toque gentil y suave mirada,
mucho escucha, habla nada.
Vé en deosil al crecer la luna,
cantando a las brujas de la Runa;
Si la luna es nueva, de la Señora,
dos veces la mano besarás ahora;
Cuando en su cenit esté la luna
lo que desea tu corazón busca.
La ráfaga del Norte debes escuchar,
echar llave, las velas bajar;
Cuando del Sur el viento viene,
el amor te besará en la boca;
Cuando el viento sopla del Oeste,
las almas descarnadas no descansarán;
Cuando el viento sopla del este,
espera lo nuevo, arma la fiesta.
Nueve maderos en el caldero van,